Un poco de Historia:
Los comerciantes han utilizado desde muy atrás marcas de fábrica y recursos visuales para distinguir sus productos.
Un ceramista identificaba sus vasijas imprimiendo la huella del pulgar en el barro húmedo, en la parte inferior de la vasija, o poniéndole su marca (un pez, una estrella o una cruz, por ejemplo).
El buen ceramista esperaba también que sus clientes buscasen su marca y comprasen sus vasijas, prefiriéndolas a las de otros ceramistas.
Esto, por supuesto, convenía también al consumidor. Si se querían vasijas que diesen buen servicio, era más seguro comprarlas al mismo ceramista que arriesgarse a comprar un producto quizá no tan bueno.
En la actualidad:
En la actualidad las marcas siguen identificando productos de forma inconfundible, diferenciándolos del resto.
En CodigoClic diseño y comunicación creamos marcas que despiertan interés aludiendo a las cualidades más importantes de una empresa, entidad o producto.